Día 15: El final de una aventura inolvidable

Y, casi sin darnos cuenta, ha llegado el último día de nuestro Summer Camp en Irlanda. Han sido dos semanas repletas de aprendizaje, nuevas amistades, excursiones, risas y momentos que, sin duda, recordaremos durante mucho tiempo. Hoy tocaba despedirse de todo aquello que durante estos días ha sido nuestro hogar.

La jornada ha comenzado muy temprano, ¡a las 5:30 de la mañana! Aunque el despertador ha sonado antes de lo habitual, el motivo lo merecía. Nos hemos levantado para despedir a uno de los grupos de estudiantes italianos con los que hemos compartido esta experiencia desde el primer día. Han sido unos momentos muy emotivos, con abrazos, fotos de última hora y la promesa de volver a encontrarnos algún día.

Después de volver un rato a las habitaciones, hemos desayunado y nos hemos puesto manos a la obra con una de las tareas más difíciles del viaje: hacer las maletas. Entre recuerdos, regalos y alguna que otra compra de última hora, no ha sido fácil conseguir que todo volviera a entrar.

A las 11:00 debíamos dejar nuestras habitaciones y, justo en ese momento, también partía el segundo grupo de compañeros italianos. Volvimos a vivir otra despedida cargada de emociones. En apenas dos semanas se habían creado amistades muy especiales y decir adiós nunca es sencillo.

Pero las despedidas no terminaron ahí. Antes de abandonar definitivamente el campus, también quisimos despedirnos de un lugar muy especial para todos nosotros: nuestro querido banco. Puede parecer un rincón cualquiera, pero durante estas dos semanas se convirtió en uno de los sitios más importantes de nuestra aventura. Allí hemos pasado muchas noches charlando con compañeros de diferentes países, compartiendo risas, contando anécdotas y viviendo algunos de los momentos más bonitos del campamento. En ese banco celebramos cumpleaños, tuvimos conversaciones que seguro recordaremos durante mucho tiempo, vivimos juntos la emoción de la final del Mundial y disfrutamos de esos pequeños instantes que, al final, son los que hacen inolvidable una experiencia como esta.

Una vez dejamos las habitaciones y guardamos las maletas, todavía nos quedaban unas horas para seguir disfrutando del campus. Aprovechamos ese tiempo libre para dar los últimos paseos, hacer alguna compra de última hora, descansar, disfrutar de las instalaciones y despedirnos poco a poco de un lugar que durante estos días se había convertido en nuestra casa.

Después de comer, vivimos uno de los momentos más especiales de todo el viaje. Nos reunimos por última vez en The Village, donde cada uno firmó su bandera de Irlanda con mensajes, dedicatorias y buenos deseos de todos los compañeros. Además, Laura quiso tener un detalle con cadda uno de ellos y les regaló una postal de Irlanda con una dedicatoria personalizada. Un pequeño recuerdo que, estamos seguros, guardarán con mucho cariño y que siempre les hará recordar esta experiencia.

Y entonces llegó el momento que ninguno quería que llegara. Pusimos rumbo al aeropuerto de Dublín, donde realizamos la facturación del equipaje, pasamos los controles de seguridad y esperamos la salida de nuestro vuelo. Eso sí… el avión decidió hacerse de rogar y despegó con aproximadamente una hora de retraso. Entre bromas comentábamos que parecía que ni Irlanda quería que nos fuéramos.

Finalmente, aterrizamos en Barcelona, donde nos esperaban nuestras familias. Allí vivimos uno de los momentos más emocionantes del viaje: los reencuentros después de dos semanas llenas de aventuras, abrazos, sonrisas y muchas ganas de contarlo todo. También llegó el momento de despedirnos entre compañeros y de nuestra group leader, Laura, con quien hemos compartido cada minuto de esta experiencia.

Con este último post ponemos punto final a nuestro diario del Summer Camp en Irlanda. Gracias a todas las familias por acompañarnos cada día a través del blog y por confiar en nosotros para vivir esta aventura.

Nos llevamos mucho más que fotografías o recuerdos: volvemos a casa con nuevas amistades internacionales, una mayor confianza en nuestro inglés, experiencias que nos han hecho crecer y momentos que permanecerán para siempre en nuestra memoria.

Gracias por formar parte de esta aventura. ¡Hasta la próxima! ☘️💚