El grupo salió desde Barcelona con mucha ilusión y energía, comenzando así su viaje hacia Estados Unidos. El vuelo transcurrió con normalidad, y tras aterrizar en el aeropuerto JFK de Nueva York, el equipo realizó un traslado organizado y cómodo hasta la residencia universitaria.
Ya en St. John’s University, en el distrito de Queens, los estudiantes fueron recibidos en un entorno seguro, amplio y perfectamente preparado para su estancia. Se procedió al reparto de habitaciones, permitiendo que cada alumno se instalara con tranquilidad, se familiarizara con su espacio y comenzara a sentirse como en casa.
A continuación, tuvo lugar una reunión de bienvenida donde el equipo compartió toda la información clave: funcionamiento del campus, normas de convivencia, planificación de actividades y estructura del programa. Este primer encuentro es fundamental para dar seguridad, resolver dudas y marcar el ritmo de los próximos días.
Después de organizarse y conocer el entorno, llegó uno de los momentos más esperados: la primera cena en Nueva York, con una clásica pizza americana que encantó a todos.
La jornada terminó con un tiempo libre para descansar, adaptarse al cambio horario y compartir primeras impresiones entre compañeros, antes de irse a dormir y recargar energías.
Mañana comenzará la verdadera inmersión en la experiencia, con nuevas actividades, retos y momentos que iremos compartiendo con vosotros.






