Hoy ha sido uno de esos días que se quedan grabados en la memoria del grupo. Hemos amanecido en el campus de la Universidad de Miami y, como siempre, hemos empezado con el desayuno en la cantina y los primeros comentarios del día. Después, hemos tenido las últimas clases de inglés, cerrando el trabajo académico que hemos ido construyendo durante estas semanas entre Nueva York y Miami.
A continuación ha llegado el momento más especial: la ceremonia de graduación del curso de inglés en la Universidad de Miami. Los alumnos han recibido sus certificados, símbolo de todo el esfuerzo, las horas de clase, los proyectos y la práctica diaria del idioma. Ha habido fotos, aplausos y muchas sonrisas, y no ha faltado el clásico lanzamiento de birretes, que ha dado un toque muy universitario y festivo al momento. Ha sido una escena muy bonita, con estudiantes de distintos países celebrando juntos.
Después de la ceremonia, hemos comido en el campus y hemos tenido un rato de refreshing, ideal para bajar revoluciones y elegir cómo disfrutar de la tarde. Algunos han ido al Fitness Center, aprovechando las instalaciones deportivas para entrenar un poco. Otros han preferido la piscina, combinando baño y relax, mientras que varios se han animado con partidas de ping pong, bádminton o simplemente una buena siesta para recuperar energía. El campus se ha convertido, una vez más, en un espacio donde cada uno encontraba su manera de desconectar.
Por la noche hemos tenido la Graduation Glow Party, la gran fiesta de despedida del programa. Luces, música y un ambiente muy especial han llenado las instalaciones del camp. Había pintura fluorescente para caras, brazos y piernas, y poco a poco todos han ido añadiendo colores y formas que brillaban en la oscuridad, creando un efecto muy divertido y muy visual. La fiesta ha estado llena de música, baile y muchas risas compartidas con los compañeros internacionales: españoles, italianos, franceses, alemanes, y otros países, todos mezclados en la pista, aprovechando los últimos días juntos.
Ha sido una noche de celebración y de esos momentos que sirven para darse cuenta de todo lo que ha pasado en estas semanas: nuevas amistades, muchas vivencias y un montón de recuerdos que acompañarán a los alumnos mucho tiempo. Al final, poco a poco hemos ido regresando a las habitaciones, cansados pero muy contentos, y aún ha habido tiempo para algún futbolín, cartas, seguir con las charlas con los demás compañeros y poco a poco ya para descansar y prepararnos para los últimos capítulos de esta experiencia. Mañana, South Beach y Lincon Road, último dia de playa y visita de Miami.







