La última noche en la Universidad de Miami ha sido larga y muy especial. Entre despedidas, juegos, últimas charlas con los alumnos internacionales y momentos de risas compartidas, el grupo ha apurado hasta el final cada minuto juntos. No ha sido fácil apagar las luces sabiendo que esta etapa llegaba a su fin.
Por la mañana, a algunos les ha costado más levantarse: unos han ido al desayuno, otros han optado directamente por un brunch más tardío. Después tocaba lo inevitable: recoger habitaciones, terminar maletas, revisar que no quedaba nada en los armarios y dejar todo listo para la salida. Entre cierre de maletas, fotos de última hora y pequeños paseos por el campus, todavía hemos tenido tiempo para alguna actividad improvisada y momentos tranquilos antes del adiós definitivo a la Universidad de Miami.
Tras la comida, a las 14:00 h, hemos salido hacia el aeropuerto. Antes, hemos vivido una despedida importante: Paula se queda unos días más con su familia en Miami, así que hemos tenido los primeros abrazos, algunas lágrimas y muchas promesas de volver a vernos. Ha sido el primer recordatorio de que el final del Summer camp se acerca.
En el aeropuerto, hemos hecho el check-in, pasado los controles y nos hemos dirigido a la puerta de embarque. El vuelo ha transcurrido sin complicaciones y, poco a poco, las vistas de Miami han quedado atrás para dar paso al regreso a casa. Al llegar a Barcelona, hemos recogido equipajes y ha llegado la segunda ronda de despedidas para los alumnos cuyos padres venían a recogerlos allí. Más abrazos, fotos, emociones y ese mensaje que se repetía una y otra vez: “esto no es un adiós, es un hasta luego”.
Después, hemos facturado el equipaje de los alumnos que continuaban viaje hacia Almería, Sevilla y Madrid, y ha llegado el momento de la última despedida del grupo completo. Esta vez, al que se le ha escapado alguna lágrima ha sido a mí. Cada grupo es especial, pero este se ha convertido en una pequeña familia desde el primer día hasta el último. Como en cualquier familia, siempre pasan cosas, pero me lo han puesto muy fácil: respeto, buen ambiente, ganas de aprender y de disfrutar de la experiencia.
Cierre del Summer Camp NY–Miami | Gracias por confiar en LEOH Education
Con este viaje cerramos el Summer Camp NY–Miami 2026 lleno de momentos que van mucho más allá de la Educación internacional y el turismo educativo. Han sido días de crecimiento personal, de descubrir dos ciudades muy diferentes, que aún siendo las dos de Estados unidos, tienen diferencias culturales muy notables, y también, días de convivir con compañeros de otros países, de mejorar el inglés viviéndolo a cada momento: en clase, en las excursiones, en el campus y en cada conversación diaria.
Hemos compartido vuelos, traslados, desayunos, clases, partidos de fútbol, voley, ping-pong, cartas…, noches de karaoke, excursiones a Nueva York, Miami, Everglades, Universal Orlando, playas, museos, barrios emblemáticos y vida real en campus universitarios. Cada alumno se lleva su colección única de recuerdos: nuevas amistades, independencia, seguridad usando el idioma, y la sensación de haber formado parte de algo importante. Para nosotros, sin duda, lo son. Siempre serán parte de Leoh.
Desde LEOH Education, solo podemos decir: gracias. Gracias a las familias por la confianza, por hacernos partícipes de algo tan valioso como acompañar a vuestros hijos en esta experiencia. Gracias a los alumnos por su actitud, su respeto, su energía y por hacer que este grupo haya sido, de verdad, una pequeña familia en todo momento.
Esperamos que este Summer Camp haya aportado todo lo esperado: crecimiento personal, descubrimiento, mejora del idioma, turismo y muchos momentos felices. Y, sobre todo, esperamos volver a veros.
Esto no es un adiós. Es un hasta pronto!
Un fuerte abrazo, Chic@s 😉 y Familias.
Damián Ruiz












